Todo negocio que pensemos iniciar debe contar desde el momento cero con un aporte de capital que lo haga viable.
Sin embargo, culturalmente pensamos que necesitamos de ese capital sólo al comienzo. Y una vez que ya se inició la
actividad, creemos que es ésta la que debe asegurarnos el funcionamiento. Aquí está
la primera distorsión de este
tipo de análisis.
Siempre, toda
Estructura de Explotación (el negocio en si mismo) tiene como soporte una
Estructura de
Financiación. Mi rentabilidad está altamente condicionada tanto por una como por otra. No puedo simplificar mi
análisis observando sólo mi estado de resultados simplificado:
ventas - costos - gastos = utilidad.
Pero para esto no necesito ser un experto ni un financista, sólo cuidando algunos aspectos básicos podré tomar las
decisiones adecuadas en este contexto tan variable. Si decido con información incompleta puedo perder muchísimo
dinero. Por eso nunca debo olvidar que la información mejora la calidad de cada una de mis decisiones.
En esta presentación vamos a ayudarles a decidir:
- - ¿Qué debo hacer: bajar los costos, aumentar los ingresos o ambos? ¿Pero cómo?
- Si mi negocio es rentable, ¿donde está el dinero?, entonces, ¿es rentable?
- ¿Por qué no logro hacer efectivo mis cuentas por cobrar?